Podemos elegir amar

Después de escribir “La mirada que nos define” decidí que escribiría éste árticulo. En él decía que no podemos elegir nuestras parejas, que éstas suceden sin más, que los encuentros vienen dados y son orquestrados por fuerzas superiores a nuestra voluntad. Podemos ver a alguien que nos gusta y dar el paso para establecer contacto, pero este interés puede no ser correspondido. O, al revés, se nos puede acercar alguien y nosotros no sentir interés. A mi me parece obvio, pero quizás dicho así, por como lo dije, mucha gente se sorprendió, reflexionó e incluso alguien me dijo que sí elegía.

| No podemos elegir nuestras parejas. Estas suceden sin más.

Yo creo que no elegimos nuestra pareja, pero si podemos decidir amarla. Nos sentimos atraídos por determinadas personas, así, sin más. Así como con nuestras parejas, es así con el resto de nuestras relaciones personales que, por una razón u otra, se vinculan a nuestra vida. Cierto que existe, en el proceso del encuentro, el deseo y/o el enamoramiento. Incluso nos enamoramos de nuestros propios hijos al nacer. Pero eso no es amor. No lo es hasta el momento en que decidimos amar.

|El encuentro más importante de nuestra vida es el encuentro con uno mismo.

Y todo empieza con el encuentro más importante de nuestra vida: el encuentro con uno mismo. Tampoco elegimos nacer, al menos conscientemente. Por lo tanto, podemos elegir amarnos a nosotros mismos.

Elegir amarnos requiere encontrarse con uno mismo. Y de ése encuentro muchos huyen toda su vida. En el encuentro con uno mismo uno no siempre ve lo que le gustaría ver y puede resultar doloroso. Cuando uno tiene la valentía de encontrarse con sí mismo luego puede decidir amarse. De esa decisión nace el amor para con todas las relaciones.

Aunque siempre hay quien quiere empezar la casa por el tejado.

Foto y texto : Àlex Miró Rebirthing Breathwork

Model : Milena Buettinghausen